1 de diciembre de 2014

¡No mas campañas de Cáncer!

Estoy cansada de ver tanta publicidad sobre la prevención del cáncer.
Cada mes es el mes del cáncer de seno, de testículo, de próstata, de estomago, de algo. Cantidad de marcas se pegan a la causa, no precisamente para colaborar y donar dinero, sino para figurar. Desde pastelitos, hasta camisetas, eventos, caminatas, lazos, conciertos, botones, de todo.
Por qué no se unen todas estas empresas para que la publicidad en la prevención sea más allá de un comercial o un lazo que lleve su marca? No sé si pido mucho, pero una campaña que con la unión de todos, obligue al gobierno a prestar una atención medica de calidad, por lo menos en pacientes con enfermedades terminales.
Los pacientes de cáncer no necesitan caminatas, ni lazos, ni camisetas, ni famosas diciéndoles que van a salir adelante. Los pacientes de cáncer necesitan tranquilidad rodeados de sus familias, y con la certeza de que lo que el sistema de salud les está brindando es lo adecuado.
Los pacientes de cáncer, en cualquier caso, sea EPS o prepaga (porque también están fallando) no necesitan estar recorriendo la ciudad poniendo tutelas para que los atiendan, les cubran el tratamiento o preocupados porque el examen que necesitan de carácter prioritario se lo dieron para dentro de 3 meses.
El sistema de salud de Colombia hace que esas campañas de prevención no valgan la pena. Porque la prevención se lograría si, por poner un ejemplo, al hacerme el autoexamen del seno y detectarme algo anormal, pudiera sacar una cita en tiempo real y los exámenes que necesitara el médico para diagnosticarme pudieran ser rápidos. Pero no lo son.
Para sacar una cita al ginecólogo, primero hay que pasar por la cita al medico general, que se puede demorar un mes, mes y medio. Luego al especialista, que pueden ser dos meses y medio. Luego los exámenes que requiera se demoran entre 2 y 3 meses para dar la cita aproximadamente. Luego con los resultados, regresar al médico tratante, un mes más. Conclusión, la bolita que me detecte en mi seno, que tenía tamaño de una pepa de una uva, ahora tiene un tamaño de una ciruela luego de 5 meses mal contados en demoras en citas y exámenes.
Ya el cáncer esta avanzando.
Mi mamá tiene cáncer de estomago, de pulmón y del hígado. Un cáncer metastasico en un nivel avanzado. Al pedir una endoscopia se demora 3 o 4 meses en dar la cita al examen, porque no hay cupo. Viendo esto, toca sacar el examen particular, porque el cáncer es una lucha contra el tiempo. Y ni hablar del oncólogo tratante por la eps. Que atiende pacientes a toda velocidad, y ni los examina y en varias oportunidades nos toca revisar los exámenes por nuestra cuenta para evitar negligencia, porque nos ha pasado. Que le ponen la quimioterapia y ni miraron los exámenes y las defensas estaban en los niveles más bajos y no era indicado poner la quimio, lo que hace que tenga una recaída.
Y qué pasa si uno se queja? Más demoras, hasta que le cambien de médico, tutelas, cartas y como esa no es la idea, porque, vuelvo y repito, el cáncer es una carrera contra el tiempo, toca seguir así y visitar de forma particular un oncólogo a quien realmente le interesen sus pacientes y confirme si el tratamiento que esta siendo llevado por la EPS, es el correcto.
Tengo una relación estrecha con el cáncer porque lo he hemos vivido en mi familia en varias oportunidades.
En 1991 mi papá sufría de gastritis, ese dolorcito en la boca del estomago que molesta. Siempre que visitaba al gastroenterólogo, le recetaba: Milanta.
Jamás el médico le mandó un examen durante los años que duro con ese dolorcito y la pregunta a la que siempre se remiten los médicos, incluso, actualmente: “¿tiene mucho estrés?”. Como si esa fuera la fuente de todo. Ya cuando el dolor se volvió insoportable, decidió hacerse un examen particular, porque al seguir yendo donde el médico de siempre ya sabía la respuesta. Al hacerse el examen nada más ni nada menos que tenía cáncer en el pírolo y en el estómago, bastante avanzado. En ésa época, casi como ahora, la palabra cáncer era una sentencia a muerte. Vinieron una serie de cirugías, una lucha diaria soportando el tratamiento tan difícil que es, luego metástasis en el hígado. Ya cuando el cáncer hizo toda clase de estragos en el cuerpo de mi papá, murió.
Y ahí viene la pregunta que 21 años después nos seguimos haciendo. ¿Será que si el médico no hubiera sido negligente y en el primer síntoma le hubiera mandado una endoscopia, se hubiera detectado a tiempo? No lo sabremos. Lo único que siempre nos quedara es que el médico fue negligente y que antes, como ahora, la salud en Colombia es pésima.
A todas las empresas que se han unido por diferentes motivos a esta prevención de cáncer en general, les recomiendo que hagan algo diferente que realmente sirva para algo. Así como eso de las tapitas para sanar, que por lo menos hacen algo donde se ven los resultados.
Si van a donar dinero a alguna fundación de cáncer, que no se tiren la plata en eventos. Más bien traigan equipos del exterior, que ayuden a que los exámenes de diagnostico sean más rápidos. O dinero que ayude a la investigación de la cura del cáncer. A prestarle una mejor atención a pacientes de escasos recursos. Si, se que eso no lo registraran los medios, porque no tiene show, no tienen famosas y su marca no aparecerá 1000 veces, pero si realmente a todas estas marcas les interesa el cáncer, actúen, dejen de lado el show y hagan algo que realmente sirva.
@AndreaVillate

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